¿Por dónde empiezo si nunca usé zonas de potencia?
No necesitás un potenciómetro para arrancar. Podés guiarte por sensación de esfuerzo y cadencia: calentá diez minutos entre 80 y 90 rpm, después alterná bloques donde puedas hablar con bloques donde solo puedas decir frases cortas. Cuando tengas datos de un rodillo o sensor, recién ahí vas a poder ajustar las zonas con precisión. Las rutinas de 30 minutos son un buen punto de partida antes de pasar a las de 45 o 60.